D esde antes de que llegara la Pandemia del Covid-19 sabíamos que con los adelantos tecnológicos se llevaban a cabo reuniones virtuales con participantes de aquí y de allá. Para quienes hacen películas animadas y postproducción de series y comerciales, desde hace años era habitual sostener reuniones virtuales para trabajar de forma colaborativa, mostrar avances o producciones terminadas para recibir comentarios y vistos buenos.
Ese mundo de la virtualidad igualmente era parte de la vida cotidiana de la comunidad médica y de las autoridades de seguridad. Es famosa la transmisión en vivo de la captura de Bin Laden y el cómo la vio Obama desde la Casa Blanca con su Gabinete de Seguridad.
Esos desarrollos tecnológicos especializados para sostener reuniones virtuales, que también son parte esencial de las redes sociales con medios de comunicación como Messenger y WhatsApp, de pronto con el golpe de la Pandemia Covid-19 se convirtieron en máximos protagonistas en la vida de miles de millones de personas en el mundo. Si ya lo eran, ahora son indispensables.
P ero uno en especial se ha ganado las palmas: hoy vivimos lo que podemos llamar La Revolución del Zoom, el medio de comunicación estelar de estos tiempos de Pandemia Covid-19. Ya existía el Zoom, cierto, pero su fama hoy rompió todos los récords, es un valuarte para el mundo del encierro. Zoom está de nuestro lado.
Zoom se ha hecho famoso por su poder de comunicación. Es el medio de comunicación que tiene todos esos atributos que en los años ochenta soñaron los expertos en comunicación más avanzados: el lograr la interactividad plena, sueño revolucionario que se dio entonces en un mundo en el que la televisión tenía casi el poder único del envío de mensajes a la población y esa población carecía del derecho de réplica. Pero el Zoom es democrático, de eso se trata, de que quienes participan en las sesiones puedan escuchar y también participar con sus comentarios y opiniones.
Quizá los dos máximos aportes de Zoom es que nos está reenseñando a escuchar al otro y a pensar más lo que se dice. L a palabra zoom significa enfocar y es sinónimo de aproach, que significa acercarse. El nombre Zoom es tremendamente acertado. El Zoom forma parte ya de la vida cotidiana, su poder es amigable con los medios de comunicación tradicionales, la televisión abierta, en particular los noticieros y mesas de opinión política y deportivas encontraron en Zoom la posibilidad para seguir comunicándose con su audiencia.
Hay otras soluciones que hacen lo mismo o algo similar que Zoom, pero Zoom merece el reconocimiento mayor. Le ha dado alivio sentimental y emocional a millones de personas en todo el planeta.
• Pero interactuar con Zoom tiene su dificultad porque al fin de cuentas se coloca una cámara frente a cada participante, lo que significa que existe una puesta en escena, a querer o no.
Participar en una reunión de Zoom tiene una característica principal anti-natura. Me explico: la mayoría del tiempo, los seres humanos no nos vemos a nosotros mismos, salvo cuando pasamos por el espejo, lo cual comúnmente es un acto breve. Pero en el Zoom podemos vernos todo el tiempo, es posible que lleguemos a detestarnos y hasta de enamorarnos de nosotros mismos, lo cual puede llevar a la locura. Si Facebook, Whats App y Twitter han colaborado como nadie ha mejorar la ortografía de miles de millones en el mundo, no es un cálculo falaz decir que Zoom hará que millones se preocupen más por su aspecto y el arreglo de sus casas. Z oom es en sí mismo el medio de comunicación revolucionario de la Pandemia Covid-19, ahora toca que los creativos hagan su parte para revolucionar las transmisiones por Zoom, la posibilidad existe. Así como Zoom es cien por ciento amigable con la tele abierta, la de paga y la producción de documentales, series, películas y comerciales, de la misma forma toda la tecnología con la que se hace la tele y todo tipo de producciones debe enriquecer a Zoom para darle aún más poder de comunicación del que ya de por sí tiene.
Zoom o las tecnologías similares deben comprenderse como medios de comunicación que acercan a la gente y dan mayor sonoridad a la voz de cada participante.
• Zoom es una compañía que marca el antes y después en estos tiempos de pandemia, también es la empresa de la polémica: sucede que sorprendió a las redes sociales con su fórmula. digamos que a las redes sociales líderes como Facebook, Twitter e Instagram no se les ocurrió crear su propio Zoom. Y si es que tenían algo parecido disponible, pues no lo dieron
a conocer a tiempo o no era tan amigable como lo es Zoom.
• La cifra que circula apunta que Zoom tiene ya más de 300 millones de usuarios, lo que ha convertido en súper-millonario al creador de Zoom, Eric Yuan, personaje que merece una medalla por su aportación. Ayudó a millones de personas a estar cerca en tiempos de lejanía obligada, lo que es mucho, muchísmo.
La tecnología, incluyendo por supuesto a Zoom como protagonista, crea nuevas formas de comunicación audiovisual. En el caso
de Zoom y similares, los profesionales requieren echarle
creatividad a los nuevos Sets en Casa / Sets en la Escuela / Sets en
el Hospital / Sets en el Gimnasio / Sets en la Iglesia / Sets en Twitch / Sets en Facebook / Sets en Twitter / Sets en Instagram 
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