Ya antes hemos planteado aquí cuál es el tema central de discusión sobre la Inteligencia Artificial Generativa y lo que está en el centro de la polémica sobre su regulación:
- Si hacemos el paralelismo con una casa, las herramientas y materiales para hacer la casa pueden ser martillos, palas, picos, clavos, vigas de acero, alambre, varilla, cemento, losetas, arena, grava, pintura, aluminio, madera, vidrios y demás. Es el arquitecto el autor de la obra como tal, en tanto hizo el diseño completo. En caso de que ese arquitecto quisiera registrar en derechos de autor su obra, no requiere incluir a las marcas de herramientas y materiales que utilizó para construir la casa. Esto es, no necesita compartir con las marcas de herramientas y materiales los derechos de autor.
- Algo similar sucede con la Inteligencia Artificial Generativa, y ponemos como ejemplo la nueva serie Lecturas de la Biblia producida por la empresa Next AI de Grupo Fórmula. El guión en el que se basa la obra es la Biblia y el libro Reina-Vera, que se pueden ocupar sin ningún pago de derechos de autor. Después, todas las imágenes, sonido y música fueron creadas con herramientas de Inteligencia Artificial que aseguran no fueron precargadas con ninguna voz real ni imagen ni música que obligue a ningún pago de derechos de autor (en tanto fueron creadas por Inteligencia Artificial Generativa).
- Importante: hoy no es posible registrar con Derechos de Autor obras creadas con Inteligencia Artificial Generativa, no se reconocen como obras originales hechas por humanos.
Las voces e imágenes de la serie Lecturas de la Biblia creadas en Inteligencia Artificial Generativa por Next AI de Grupo Fórmula fueron ordenadas por un Prompt, que es un texto con descripción ultradetallada al máximo. Puede ser cada texto de 2,000 palabras para describir todo eso que se quiere ver en pantalla. No utilizaron las voces de personas reales, las herramientas permiten crear voces con Inteligencia Artificial. Aquí es donde juega el talento de los humanos que realizaron la serie, por eso no se puede deslindar el talento humano de la Inteligencia Artificial Generativa.










































