Por Juan Ibargüengoitia
En las juntas de oficinas y condominios hay poco interés cuando todo marcha sobre ruedas, pero en el momento en el que se presentan complicaciones entonces esas juntas se llenan. Todos quieren asistir para ser tomados en cuenta y dar su opinión o voto.
- Exactamente lo mismo sucede con la votación en tiempos de elecciones por el congreso, gobernadores o presidentes. Cuando la competencia es cerrada y eso lo retratan las encuestas, los ciudadanos se involucran más y van a votar con más entusiasmo que nunca.
- Esto sucedió en Brasil, país en el que se celebraron elecciones muy cometidas. Ganó Lula, sumó más de 10 millones de votos con una movilización popular de proporciones mayores.
- En Estados Unidos el pronóstico marca la tendencia: más votantes, la gente quiere participar y decidir con su voto.
Las encuestas son sin duda parte de las elecciones, su importancia es mayor. Y más cuando las elecciones son competidas.
Regular las encuestas es complejo, en México la regulación consiste en que las casas encuestadoras se registran y transparentan su metodología, la hacen pública.
Sin embargo, como se sabe hoy que las encuestas son importantes, también la gente desconfía de su veracidad. El caso de México en 2024 es un buen ejemplo, todas las encuestadoras menos una adelantaron un triunfo muy holgado de Claudia Sheinbaum, pero hubo millones de personas que le creían a la única encuestadora que falló y pensaban que todas las demás estaban compradas, lo cual por supuesto no era cierto.
Las casas encuestadoras con prestigio es difícil que arriesguen su reputación, pero siempre existirán los que decidan ir en contra de la sociedad y decir Fake News. Venderse al mejor postor.
Hoy podemos confirmar que las encuestas sí influyen en la decisión de los votantes, el caso Lula lo comprueba. Remontó en la segunda vuelta.










































