Por Juan Ibargüengoitia
Alerta máxima suena en TelevisaUnivision y TV Azteca en este 2026, importante vean lo que sucede con la industria del cine: solo el Maldito 7 por ciento del total de la taquilla (como dice José Antonio Fernandez) es para El Nuevo Cine Mexicano.
- El tema es preocupante porque la baja en taquilla del Nuevo Cine Mexicano en salas de cine comerciales lleva ya más de treinta años continuos. Es inexplicable e inaceptable.
- Toda una generación de cineastas que no logra que sus películas conecten con la población, aunque claro que cada año hay al menos 10 largometrajes hechos en México que sí consiguen taquilla y rentabilidad. Esos garbanzos de a libra han sido potentes, pero que se consiga solo el 7 por ciento de la taquilla total es una cifra que habla por sí misma de la problemática que es profunda.
- La televisión mexicana necesita ver, observar, analizar, diagnosticar y reflexionar lo sucedido con el Nuevo Cine Mexicano que tuvo su época de Oro en taquilla, le duro desde los años treinta hasta los ochenta, fueron 60 años muy buenos para la taquilla del cine nacional. Se crearon empleos, toda una industria que dio forma a una cultura cinematográfica muy arraigada entre la población y el medio artístico del país.
- TelevisaUnivision y TV Azteca necesitan tomar cartas en el asunto y promoverse para que incluso a nivel Presidencial sea atendida la industria de forma especial, que es fundamental para la cultura nacional. Ojo: en un descuido, en menos de una década las plataformas de contenido extranjeras pueden comerse a las televisoras públicas sin comprarlas, sin que sean reguladas, solo comprando los derechos de transmisión de los contenidos en vivo más atractivos para el público, como lo es el futbol nacional y el Mundial. A esto se le pueden sumar noticieros, realities.
- Por supuesto, las televisoras saben que están en una competencia salvaje con las plataformas, las redes sociales y en especial con los contenidos en YouTube, pero decirlo así suena fácil y hasta podría entenderse de manera superficial. Se trata de un asunto muy serio, porque en menos de una década la cultura del entretenimiento de México podrá estar en manos de compañías extranjeras con dueños anónimos que podrán vivir en cualquier lugar del planeta.
El tema de la televisión abierta es de seguridad nacional, no exagero con la frase.
Por supuesto, para que siga siendo fuerte, los canales de tele abierta de México necesitan seguir siendo muy vistos.









































