Por José Antonio Fernández
En las carreras de Fórmula Uno, cada equipo cuenta con dos autos que compiten de forma simultánea contra todos los demás. Existe una polémica recurrente que causa hasta enojos rabiosos de los aficionados, se da cuando por la llamada «Orden de Equipo», uno de los pilotos recibe la orden fulminante para que deje pasar al piloto de su mismo equipo que corre detrás pero que de forma evidente no lo puede rebasar. Cuando los equipos de Fórmula Uno dejan que sus pilotos sean libres y compitan entre sí, entonces el público lo celebra. Claro que eso trae riesgos (hasta de choques), pero sin duda la libertad siempre suma beneficios mayores, empezando porque no hay sentimientos de frustración generados por «Órdenes de Equipo» que solo consiguen desalentar y esconder debilidades a superar.
- El caso de Checo Pérez con Red Bull ejemplifica bien, hasta la fecha somos no pocos lo que consideramos que su equipo lo traicionó y le disminuyó su poder en pista de forma más que evidente, el conflicto escaló hasta hacer explosión. Cortaron sus tremendo ímpetu creativo que le distingue
- Traigo al cuento este tema tan polémico que se vive carrera con carrera en la Fórmula Uno a máxima intensidad, porque las televisoras también deben evitar al máximo las llamadas «Órdenes de Equipo», lo mejor es erradicarlas.
- Se sabe que cada productor y personajes de pantalla, conductores, deben dedicarse a su tema, y eso está bien. Pero cuando hay varios que se dedican a lo mismo, pues entonces ahí la libertad creativa es básica.
Por ejemplo, Jaime Azcárraga en Grupo Fórmula (Radio Fórmula y TeleFórmula) o en Radiópolis, incluso en Netflix, ViX y Prime, y en Televisa, TV Azteca, Canal Once, Canal 22, TV4 GTO, Canal 44 UdeG, Mexiquense y demás canales privados y públicos del país, es importante animen para que la libertad creativa sea el fuego que alimente los ánimos día tras día.
Y agrego, quiérase o no, un noticiero tiene una personalidad distinta dependiendo quien sea su conductor o conductora.
En el mundo vivimos más de siete mil millones de personas, todos somos diferentes, todas y todos. Y cada quien pone su toque a lo que hace










































