Por Juan Ibargüengoitia
También comento sobre la discusión en la comunidad cinematográfica sobre cómo promover las películas de estreno del cine mexicano.
- Cierto, hay quien ya no quiere que se utilice la marca Nuevo Cine Mexicano, argumentan que el cine mexicano ya no se puede encasillar así porque es un cine muy diverso, muy amplio.
- Sin embargo, es importante considerar que esa posición es demasiado racional, no toma en cuenta la técnica publicitaria, que es emocional y sentimental en primerísima instancia.
- La gente establece una línea emocional y sentimental con las marcas, hasta las defiende, las quiere, les gustan. Incluso puede molestarse si siente cambios que le hagan perder su esencia.
Para comprender mejor, pongamos el caso de Hollywood, tiene fama mundial. Cuando la gente dice vi una película de Hollywood o Hollywoodesca, “todo mundo” lo entiende: es entretenida, con dosis espectaculares, bien hecha y puede ser de cualquier género, de aventuras, miedo, drama o comedia, o una combinación.
Es buena idea la marca Nuevo Cine Mexicano, tiene esa dosis de ser un cine muy mexicano, son películas y series identificables por muchos detalles, por supuesto en primer lugar por el elenco, las historias con sus enredos particulares (en ocasiones con sabor telenovelesco), los paisajes naturales y urbanos, el qué comen los protagonistas, la importancia de los actores de reparto, la picaresca mexicana que no requiere de groserías, la música (a la que se resisten increíblemente muchos directores)…










































