Por Bernarda Bermeo
Es cierto, hoy en día existe mucha confusión en buena parte del público que no atina a quién creerle.
- Pero sí se pueden hacer reglas básicas que cada quien puede elaborar de acuerdo a sus propios criterios.
- Aquí puedo sugerir algunas.
- Para empezar, la primera es responderse a la pregunta básica: ¿qué tanto confío en el medio de comunicación o en el conductor o la persona que me está dando una noticia?
- Por ejemplo, aquí en RevistaPantalla siempre compartimos información totalmente confiable, lo que se lee con nosotros en todo momento tiene el objetivo de dar información veraz, útil, importante por su trascendencia.
- La segunda sugerencia es desconfiar de esos medios o conductores que una y otra vez difunden Fake News, que han sido desmentidos una y otra vez, y que ellos mismos han tenido que pedir disculpas en múltiples ocasiones. Significa que no tienen mayor interés en divulgar información confiable. Y aquí cabe aclarar, por supuesto que es posible fallar una vez, dos o quizá en tres ocasiones, pero cuando ya decir Fake News es la costumbre, pues no tiene sentido confiar en ese medio o conductor o periodista o comentarista.
- La tercera sugerencia es desconfiar de medios, conductores y periodistas que de forma evidente buscan echar porras a alguien o por el contrario sembrar miedo en la población de forma cotidiana. Es fácil obserbar esas malas intenciones, en ambos casos buscan manipular.
Hay que confiar en medios y periodistas que comparten siempre información confiable, que cuando dan una opinión lo avisan, que se muestran honestos y que juegan su papel en el mundo como profesionales de la comunicación.
Siempre hay que tomar en cuenta que el prestigio de un medio de comunicación, un conductor o un periodista vale oro, saben que son brújula.
El medio de comunicación, conductor o periodista al que no le interesa su prestigio, pues por sí mismo nos dice cuál es la calidad de la información que difunde.










































